Hacer la maleta para un viaje rara vez está exento de un pensamiento preocupante: ¿y si el hotel o el piso alquilado no disponen de algunos artículos básicos de limpieza?
Un lavabo mojado en el baño o polvo en las estanterías pueden estropear la impresión del alojamiento, informa el corresponsal de .
La solución ocupa un espacio mínimo y no pesa casi nada: una esponja de espuma nueva y seca. Colóquela en el fondo de su maleta o en el bolsillo de su bolsa de viaje y se convertirá en su póliza de seguro de higiene personal.
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Cuando te registras, puedes limpiar al instante el polvo de las superficies, lavar el lavabo o incluso el cristal de la ducha, sin depender de la generosidad de la administración ni de la limpieza de los huéspedes anteriores. Después de usarla, la esponja se aclara fácilmente, se escurre y se deja secar en el radiador o en el alféizar de la ventana.
En el camino, no ocupa prácticamente espacio, y el confort psicológico de disponer de una herramienta de limpieza tan sencilla difícilmente puede sobrestimarse. Este consejo es especialmente importante cuando se viaja en coche o se aloja en campings y pensiones, donde el nivel de servicio puede ser impredecible.
Una esponja limpia y un pequeño bote de detergente multiusos resolverán la mayoría de los problemas domésticos en un lugar nuevo, lo que le permitirá centrarse en sus vacaciones en lugar de buscar la ferretería. Por supuesto, esto no anula la necesidad de un saneamiento básico, pero te da una sensación de control sobre tu espacio temporal.
Este tipo de ingenio te convierte de ocupante pasivo de una habitación en dueño activo de la situación, aunque sólo sea por unos días. Te recuerda que la verdadera comodidad del viaje está en los pequeños detalles, y que la previsión es mucho más valiosa que la espontaneidad.
Una esponja empaquetada no es un signo de remilgo, sino de respeto a tu propia tranquilidad e higiene.
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